Cambiando de tema drásticamente, como dicta mi emocionalmente pasional personalidad, hoy he probado a eso de escuchar música mientras estás en clase. Ya había estado utilizando el iPhone en clase - porque sí, tengo un iPhone - para jugar al angry birds, meterme en internet y buscar imágenes de camellos sobrios o meter cosas en twitter, pero nunca había escuchado música. Yo sé porque, tenía un miedo terrible a que se escuchara la música por fuera de los auriculares y se diera cuenta la profesora, pero no. Resulta que aunque tenga los auriculares sacados y con colores fosforitos a la teacher se la suda. Y no sabes como me alegro, vaya.
Foc. Yo. (o Fuck You escrito con una calculadora),
el eterno caminante.