31 ene 2012

Tengo que aceptarlo

Lo que más me gusta de tener un blog es decorarlo con imágenes varias, que me agradan y que dicen cosas sobre mí. Por ejemplo, mira las que tengo; Sean O'Pry, Breakfast at Tiffany's, Star Wars, Brokeback Mountain... Son todas ejemplos de cosas que me encantan, y tendría que añadir muchísimas más pero me da una pereza tremenda.

Cambiando de tema drásticamente, como dicta mi emocionalmente pasional personalidad, hoy he probado a eso de escuchar música mientras estás en clase. Ya había estado utilizando el iPhone en clase - porque sí, tengo un iPhone - para jugar al angry birds, meterme en internet y buscar imágenes de camellos sobrios o meter cosas en twitter, pero nunca había escuchado música. Yo sé porque, tenía un miedo terrible a que se escuchara la música por fuera de los auriculares y se diera cuenta la profesora, pero no. Resulta que aunque tenga los auriculares sacados y con colores fosforitos a la teacher se la suda. Y no sabes como me alegro, vaya.

Foc. Yo. (o Fuck You escrito con una calculadora),
el eterno caminante.

30 ene 2012

Long time ago...

Hace un año, creé este blog. No le hice mucho caso. Tampoco me planteo hacérselo ahora que me he puesto a decorarlo cual ama de casa su hogar con sus tres o cuatro hijos. Simplemente, tenía ganas en esta tarde aburrida de ponerme nostálgica de cosas que he hecho y he dejado.

No entiendo porque me creé este blog y luego no lo usé. Pff, tampoco entiendo porque me creé un twitter, no lo usé, me creé otro para seguir una cosa, lo volví a dejar y ahora estoy viciada. Ni el hecho de porqué tengo un blog cuando ya tengo un tumblr. Digamos que el tumblr y un blog no es lo mismo, aunque en teoría sí. Me explicaré con detalle; el tumblr está para rebloguear cosas, el blog para expresarte. Tumblr es una red social, un blog no. En un blog puedes escribir en español y si nadie te rebloguea o te likea estás tranquilo, en Tumblr empiezas a deprimirte, así de claro.

Como habéis podido adivinar, sí, esta va a ser mi libreta digitalizada. Porque sí, tengo libreta, y me encanta escribir chorradas en ella. Y si alguien está leyendo esto, que sepa que va a sufrir una avalancha de chorradas.
Chorradas con pésimas intenciones.