25 abr 2012

No te entiendo

En serio, no lo hago. No acabo de pillar porqué ese ataque de amargura repentino, esas borderías que me dedicas y ese mirar con desdén. Juraría que era tu amiga y no tu perro, pero parece que para tí todos son perros. Dices 'Yo soy borde, pero no me gusta que los demás lo sean conmigo' y la única palabra que me viene a la cabeza es inmadurez. Pero es normal, no te puedo culpar por ello, son las hormonas.

Resulta que tenemos quince y yo te estoy echando la culpa de algo normal mientras que tú te contradices diciendo que me la echas de que sacas malas notas porque no atiendes en clase ya que me siento a tu lado y te hablo, cuando es la mayoría de las veces que me hablas tú.
Esto lo escribo porque no quiero ni debo desahogarme con nadie más que con unos miles de desconocidos que visiten mi blog, que no sepan de mi vida y que no puedan contactar contigo.
A no ser, que seas tú misma quién lo visite, quién sabe.

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