1 feb 2012

En teoría

Tengo que hacer una entrada de blog diaria. No es que la mafia esté tras de mi ni me apunte con un sniper para que lo haga todos los días a la misma hora, ni que mi madre me espere con una sartén si no lo hago. Es simplemente que me he puesto con ese reto. Una entrada de blog diaria, en la que cuente algo todos los días.

Pero, ¿qué pasa si no tienes nada que contar, como hoy? Bueno, miento, sí que tengo. He suspendido (nuevamente) un examen de matemáticas. Es el segundo consecutivo y el segundo en toda mi vida. No entiendo al profesor, de verdad. Tampoco entiendo porque cuando creo que lo entiendo me equivoco, nunca me había pasado. Y tengo unas ganas asesinas hacia él, creo que disfrutaría con su muerte, retorciéndole el cuello leeenta y dolorosamente hasta que hiciera caput.
Luego lo echaría a los cocodrilos. O a los caníbales. No sé, aún tengo que pensarlo.

Y ahora, me tocan las narices con los mensajes del skype, que son puramente spam. Le llamo hijo de perra y después me viene lloriqueando que porqué le he llamado eso, que le he hecho daño a su fibra más interior existente. Anda y que se joda, por tocapelotas.


Y con esto y un bizcocho...
el eterno caminante.

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